Los Ángeles Lakers mantienen intacto el reto de alcanzar el liderato de la Conferencia Oeste tras barrer de la pista a los Dallas Mavericks (109-82) y beneficiarse de una nueva derrota de los San Antonio Spurs, esta vez a manos de los Boston Celtics.
Los angelinos sumaron su octava victoria seguida y la décima consecutiva en el Staples Center ante los tejanos, su principal perseguidor y rival por la segunda plaza en el Oeste. Kobe Bryant fue el máximo anotador del partido, con 28 puntos, mientras que Pau Gasol aportó 19 tantos y siete rebotes.
Por los Mavericks destacó Dirk Nowitzki, con 27 puntos y 13 rebotes.
El partido tuvo aroma de "play-off" desde el minuto uno. Ningún equipo tuvo tapujos a la hora de exhibir sus principales armas y ahí estaban Bryant y Gasol por un lado, y Jason Kidd y Dirk Nowitzki por el otro para dejar claro que la batalla iba muy en serio. En juego también, un mensaje directo de cara a las eliminatorias por el título.
La tensión entonces se apoderó de los jugadores y se produjo una enorme pelea que comenzó con un choque entre Terry y Steve Blake. A la disputa se sumaron Barnes y Haywood y todos ellos fueron expulsados por los árbitros.
A partir de ahí, y a pesar de todos los incidentes posteriores en las gradas y detrás del banquillo de los Mavericks, el duelo lo dominó Bryant ayudado por intervenciones de Shannon Brown y Artest, y los Lakers alcanzaban una ventaja de 20 puntos (102-82) con más de cinco minutos por jugar, instantes en los que regresó Gasol a cancha.